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miércoles, 20 de noviembre de 2013

INTERACCION HUMANA POR SI SOLA EN VIRTUD DE LO QUE SOMOS—FUIMOS--SEREMOS


A partir de lo anterior se podría colegir que la imperfección del hombre es genética. Es decir, estaba ya en el Creador, incubada como una enfermedad en su esencia divina y transmitida como un virus a esa primera generación de hombres que pobló la Tierra. Ante el descomunal fracaso de su obra máxima, intentó, primero, destruirla con una lluvia de fuego que sólo alcanzó las ciudades de Sodoma y Gomorra. Luego desató un diluvio que duró cuarenta días y cuarenta noches y no hubo un solo lugar libre del planeta que no quedara bajo las aguas de la furia celestial. Como un acto de su “infinita bondad”, decidió salvar únicamente a un anciano seguidor de su palabra, y con éste a su prole y a un puñado de animales para que repoblaran el enorme pantano en el que había quedado el globo terráqueo.


EN   EL  FORO   ALTERNATIVO   LIBRE     QUE  TIENE   MAS     Y  ME SIGUEN   Y   SIGO  YO  A MAS    PERSONAS     CON  CABEZA     CON  CEREBRO    SIN  COMAS    NI  PUNTO   NI    ESCRITO     SIN  PALABRAS    AGUDAS     VACIAS    PERO   LLENAS    A   COMO   DE  LUGAR   CON  SENTIDO    LLANO    COMO  TU

¿¿¿PENSABAS     QUE  ME  CALLARÍA ????

Evolución y Naturaleza Humana

La evolución revela que la naturaleza humana no es determinada enteramente por la cultura, pero es algo un conjunto complejo de las adaptaciones para el ambiente en el cual los seres humanos se desarrollaron. La naturaleza humana fue formada por las fuerzas de la selección natural y no es infinitamente maleable. Esta idea también refuta la teoría que los seres humanos están fundamentalmente de la naturaleza buena o malvada. Los seres humanos son simplemente animales con ciertos instintos del comportamiento que puedan conducir a bueno y al mal en diversas veces.
Reacciones Automáticas
Los seres humanos tienen una gran cantidad de reacciones o de instintos automáticos a responder a ciertas situaciones. Por ejemplo, quitar su mano de una estufa caliente y la sensación de miedo cuando un objeto grande está amenazando machacarlo. Todos los instintos han sido formados por la selección natural y son adaptaciones para la supervivencia.
Posesiones
El deseo para las posesiones es una parte fundamental de la naturaleza humana y evolucionada del comportamiento territorial de muchos monos. Los seres humanos protegen al territorio, a los objetos, a los compañeros, y a niños que creen para ser los suyos. Son más probable sobrevivir con este instinto posesivo que sin él porque podrían conseguir y guardar los objetos útiles que ayudarían a su supervivencia. La sensación de los celos se presenta cuando una persona quiere las posesiones de otra persona, y consecuentemente las posesiones se guardan cuidadosamente.
Comportamiento Sexual
Porque las mujeres donan más tiempo y energía a la reproducción que lo hacen los hombres, sus estrategias reproductivas son diferentes de las de hombres. Los hombres generalmente buscan relaciones sexuales con tantas mujeres como sea posible, y muchas veces no desear cuidar para los niños. Mujeres buscan a los hombres que cuidarán para sus niños y que serán fieles. Mujeres buscan a hombres más viejo y son más interesadas de estatus. Hombres buscan a mujeres más jóvenes y son más interesados en los aspectos físicos de los mujeres.
El Amor


La sensación del amor refuerza deseo de ayudar a los relativos, que comparten los genes del ayudante (dando por resultado ventaja a los genes). Amor para los niños también causa una persona a ser un padre más atento y dar más al niño.
Ame también señala la presencia de un compañero potencial, y es actual mientras perciben a la persona por instinto como potencial. Puesto que los que sienten amor fuerte pueden muy probablemente a encontrar a los mejores compañeros, el gene para este tipo de amor se transmiten en la población.

Si hay algo que define al hombre son sus búsquedas. El relato bíblico sobre el mito del paraíso nos da algunas pistas y nos muestra que el tema fundamental de esta narración es la naturaleza dinámica del ser humano. La serpiente, como representación del mal, y que en el campo de las interpretaciones es leída como un símbolo demoníaco, es en realidad el motor que despierta la conciencia, una conciencia que llevará a la pregunta y, por lo tanto, al cuestionamiento de los hechos. El pecado original, según el Génesis, es asociado a la desobediencia, al rompimiento de unas reglas establecidas por una fuerza superior. Al quebrantarse los principios fundacionales, se da inicio a una nueva visión del mundo. En el contexto del mito se asocia a la desnudez corporal. Sin embargo, en un acercamiento más racional del hecho, se puede leer como el despertar a la madurez, una madurez que inserta, además, la libertad, el reconocimiento real del espacio que se habita, las cualidades del individuo y, por supuesto, el libre albedrío.
Si analizamos en detalle la esencia de este mito, encontramos que el primer acto fallido de crear algo perfecto provino de Dios. François Mauriac, premio Nobel de literatura 1952, y considerado por un gran número de críticos como el novelista teísta más representativo del siglo XX en Francia, intentó darle respuesta a este hecho: “Si fuimos creados a su imagen y semejanza, ¿por qué hay tanto dolor, tanta soledad y destrucción en el corazón del hombre?”, se preguntaba dubitativamente uno de los personajes de su novela El río de fuego. García Márquez nos recordaba en una entrevista, poco después de la aparición de su libro capital, que un error en la obra de arte es siempre un error de creación. Jorge Luis Borges, por su parte, aseguraba en uno de sus ensayos que el arte no era perfecto porque el hombre no lo es. Aspiraba a la perfección, que es otra cosa.


A partir de lo anterior se podría colegir que la imperfección del hombre es genética. Es decir, estaba ya en el Creador, incubada como una enfermedad en su esencia divina y transmitida como un virus a esa primera generación de hombres que pobló la Tierra. Ante el descomunal fracaso de su obra máxima, intentó, primero, destruirla con una lluvia de fuego que sólo alcanzó las ciudades de Sodoma y Gomorra. Luego desató un diluvio que duró cuarenta días y cuarenta noches y no hubo un solo lugar libre del planeta que no quedara bajo las aguas de la furia celestial. Como un acto de su “infinita bondad”, decidió salvar únicamente a un anciano seguidor de su palabra, y con éste a su prole y a un puñado de animales para que repoblaran el enorme pantano en el que había quedado el globo terráqueo.
Pero como el fracaso es siempre reiterativo, los hijos del anciano, siguiendo los nuevos principios propuestos por el Señor, iniciaron una incesante revolución procreativa que no se podría explicar claramente sin la mención del incesto. El virus, que no había podido ser destruido con fuego ni diluvio, se hizo extenso a las siguientes generaciones. El hombre se multiplicó, cruzó el límite de los continentes en unas horribles bateas flotantes y llegó a los rincones más apartados del planeta. El resultado de lo anterior está hoy a la vista: una superpoblación de sietemil millones de habitantes y una taza de hambre y pobreza que supera los mil doscientos millones de personas.

La historia del fracaso es, pues, el relato del hombre. Pero también, como decía Borges, la historia universal de la infamia. El mismo maestro argentino, en un intento por darle sentido a ese laberinto que es la naturaleza humana, creó un sinnúmero de personajes memorables que hoy hacen parte de ese abanico colorido del fracaso. ¿Quién no recuerda, por ejemplo, ese cuento excepcional que lleva por título La forma de la espada, y que nos narra aspectos de la vida de un personaje siniestro llamado John Vincent Moon, un traidor, fracasado y cobarde que se presenta ante el narrador como un héroe? O aquel otro, Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874), que cuenta la historia de este hombre que inspira el título del relato y que, en un acto que considera de justicia, decide blandir su espada en contra del ejército que le paga por asesinar y defender la causa de sus antiguos enemigos.

La Biblia, por su parte, una compilación de textos de la que se afirma fue escrita por Dios a través de los antiguos profetas, nos relata en el Éxodo la historia de Moisés, un hombre que es enviado por el Señor a liberar su pueblo, esclavizado durante años en Egipto por un poderoso faraón. El profeta libertario cumple su misión a medias y muere en el camino, con el sueño aferrado al alma por no poder pisar la tierra mil veces prometida. Pues el Todopoderoso, fiel a sus principios, no le perdona el haber no cumplido la misión al pie de la letra y sólo le permite ver las lejanas montañas donde el rey David edificará su reino. Algo similar nos relata el Nuevo Testamento: Jesús, el hijo de José y María, pero procreado por el Espíritu Santo, no sólo fracasa en su intento de salvar al mundo del mal, sino que es traicionado por uno de sus discípulos y luego crucificado en medio de la multitud como escarmiento para los pueblos de Europa y Asia de que al gran Imperio Romano había que tomarlo en serio.
La historia del fracaso, hemos dicho, es genética. La literatura, como un espejo que fragmenta la realidad, está llena de ejemplos inolvidables. ¿Quién no recuerda a Charles Bovary, ese personaje idiotizado que Flaubert inmortalizó en su célebre novela? En ésta, el fracaso se multiplica como un espiral y se inserta en el corazón de la historia como un problema axiológico. En primera instancia, encontramos a Emma Bovary, una campesina que vive la vida a través de los relatos románticos que lee y que sueña con un hombre como los que habitan el mundo fabuloso de las novelas con que llena sus tardes de ocio. Charles, por su lado, es también un chico del campo que un día decide estudiar
medicina para complacer a su padre, un médico retirado que en su juventud trabajó para el ejército francés y que desea que su hijo siga sus pasos. El problema empieza a hacerse visible cuando descubre que su interés por las ciencias médicas es el mismo que un campesino podría experimentar por la exploración del espacio exterior y la búsqueda de vida extraterrestre. Como un iceberg en medio del inmenso océano, Charles ve emerger ante sus ojos una vida sin sentido: se hace un profesional, pero sus conocimientos sobre medicina dejan un mar de dudas. Al final, contrae matrimonio con Emma y su fracaso, esta vez como esposo y amante, alcanza las mismas dimensiones de un abismo inconmensurable.

Otro ejemplo del fracaso en la literatura lo protagonizó Miguel de Cervantes Saavedra, uno de los más lúcidos escritores del llamado Siglo de Oro de la letras españolas y considerado por un gran número de críticos como el padre de la novela moderna.
Durante el Renacimiento, los géneros por excelencia seguían siendo el teatro y la poesía. Cervantes, al igual que muchos otros escritores, deseaba una incursión gloriosa en el fabuloso mundo de las letras. La muestra de la gran vigencia de estas manifestaciones literarias la representaban, por un lado, Calderón de la Barca, Lope de Vega, Tirso de Molina y Juan Ruiz de Alarcón. Por el otro, en el campo de la poesía, estaba en manos de Quevedo, Góngora y Fray Luis de León.
A pesar de que sus primeros esfuerzos en la literatura se encaminaron a convertirse en un gran vate, Cervantes fracasó, literalmente, en cada uno de sus propósitos. ¿Quién recuerda hoy uno solo de sus versos? Tres hipótesis se tejen en torno a esto: una tiene que ver con la carencia inspiradora para la creación poética; otra habla de la ausencia de un mecenas que apoyara sus proyectos y creara el espacio propicio para la edición y divulgación de sus obras en los grandes salones culturales del momento. La última, la de los más optimistas, dice que la elocuente novela que narra la historia de un viejo que se vuelve loco por leer compulsivamente libros de caballería, logró opacar todos los intentos literarios anteriores.

La verdad quijotesca de la vida de Cervantes está en que ni su libro maestro le dio los dividendos literarios esperados, ni mucho menos el reconocimiento con el que soñaba. Tanto así que a la hora de su muerte no contaba con una sola moneda en el bolsillo y sus sueños de ser enviado a América en una comisión del rey se había hecho trizas. Al final, sus amigos y vecinos, ante la miseria que rodeaba a los Cervantes, y ante la imposibilidad de hacerle un funeral digno, recolectaron el dinero necesario para adquirir un ataúd barato y pagarle una misa. La historia del anciano que soñaba con convertirse en un caballero andante e impartir justicia por los caminos de la Mancha, permaneció en capilla durante muchos años. Sólo en el siglo XVIII, un grupo de novelistas y poetas románticos franceses logró sacarla del olvido en el que había permanecido y ponerla en el pedestal desde el que hoy es mirada por las nuevas generaciones de lectores y estudiosos literarios.
Pero la historia de Miguel de Cervantes Saavedra, como la de muchos otros personajes, tanto fabulosos como reales, es apenas la punta del iceberg. Habría que hacer un recorrido retrospectivo en la historia del arte, la ciencia y la literatura para encontrarnos con casos de fracasos excepcionales. Uno de ellos nos habla de un empleado bancario cuya temprana muerte casi nos priva de un conjunto de relatos exquisitos, entre los que podríamos destacar El proceso y América. O el de un Cristóbal Colón que murió convencido de que había descubierto un camino más corto que comunicaba Europa con las Indias. O la historia de un señor italiano llamado Antonio Santi Giuseppe Meucci, quien se marchó de este mundo sin saber que había inventado el teléfono y cuya creación fuego patentada por un inescrupuloso Alexander Graham Bell.
Borges, cuya luz interior superaba con creces su ceguera, tenía bien claro que la historia universal no está escrita por los vencedores. Desde Homero, pasando por Galilei y Cervantes hasta llegar a Kafka, el común denominador ha sido el fracaso. Vladimir Nabokov, el autor de la célebre Lolita, en su Curso sobre el Quijote, aseguraba que el fracaso es siempre superior a las posibilidades de triunfo. La vida se encarga, en todo momento, de recordárnoslo.

Los humanos dedicamos del 30% al 40% de las conversaciones a hablar de nosotros mismos -casi el 80% en las redes sociales- por la sencilla razón de que es"intrínsecamente gratificante", según un estudio que publica hoyProceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). "Lo que queríamos saber es por qué, de manera constante, las personas divulgan información acerca de sí mismas en las conversaciones, por internet, con conocidos o desconocidos, con quien quiera que les escuche", dijo la investigadora Diana Tamir, del departamento de Psicología en la Universidad de Harvard.
El equipo de Tamir y Jason Mitchel puso a prueba las teorías recientes de que los individuos asignan un elevado valor subjetivo a las oportunidades de comunicar sus pensamientos y sentimientos a otras personas, y de que el hacerlo activa mecanismos neurales y cognitivos asociados con la gratifcación. "La oportunidad de compartir la información sobre sí misma activa las áreas previamente identificadas con la gratificación", resumió Tamir. "El hablar de ti misma te hace sentir bien. Nos gusta pensar acerca de nosotras mismas, nos gusta compartir información sobre nosotras mismas". "Y también sabemos que el no compartir la información, especialmente la emocional, puede tener efectos negativos para la salud", dijo.
Los investigadores consideraron cinco estudios, realizados con grupos de 20 y hasta 200 sujetos.
Hablar a otros
Aunque otros primates, en general, no intentan comunicar a sus pares lo que saben -como señalando cosas interesantes o comportamientos para que otros los imiten-, ya desde los nueve meses de edad los humanos intentan atraer la atención ajena a aspectos del ambiente que encuentra interesantes, señaló el artículo. "Y los adultos en todas las sociedades hacen, de manera coherente, intentos de impartir su conocimiento a otros", agregó Tamir, quien explicó que para su estudio se combinaron imágenes funcionales por resonancia magnética (fMRI) y métodos cognitivos.
Otras investigaciones anteriores han identificado las áreas del cerebro involucradas en la gratificación, y el equipo de Tamir empleó los fMRI al tiempo que los individuos hablaban sobre sus creencias y opiniones o especulaban acerca de las opiniones y creencias de otra persona. También estos investigadores recurrieron a una versión modificada de experimentos con tareas remuneradas que miden hasta qué punto los sujetos están dispuestos a pagar algo que les gratifica.
En los experimentos originales hechos con animales se ha encontrado, por ejemplo, que los monos eligen entre diferentes cantidades de una gratificación primaria (jugos) y la oportunidad de ver a un macho dominante. Otros experimentos del mismo tipo hechos con humanos cuantificaronla recompensa asociada con la belleza y el atractivo sexual, midiendo la cantidad de dinero a la que estudiantes universitarios estaban dispuestos a perder a cambio de ver, brevemente, imágenes de miembros atractivos del sexo opuesto.

“Lo que los seres humanos imaginamos acostumbra a llegar”
Mazinger, es un robot gigante que construye el doctor Kabuto con la increíble y avanzada aleación Z, que cede a su nieto Koji antes de morir. Y de aquí nace una de las historias más famosas de la cultura japonesa de la era post-Hiroshima: Mazinger Z. Su creador es el dibujante Go Nagai (Wajima, 1945) que de robots entiende un rato está en el Salón del Cómic de Barcelona para promocionar la reedición que Norma Editorial hace de su famoso tebeo. Es ilustrador, pero aclara: “Si supiera hacer robots los haría yo mismo, pero me limito a dibujarlos, soy solo un artista”. Nagai literalmente alucina cuando se le dice que TVE no emitió todos los episodios de la serie porque se criticó en su momento (1978) que fuera violenta. "Estoy convencido de que los niños deben saber que existe la guerra, la violencia o los conflictos" expone tranquilo el artista nipón, para añadir que "esas cosas pasan en el mundo en el que vivimos, que es también el suyo. Pretendo que en mis obras se refleje la sociedad en que vivimos, y la violencia es una parte de ella".
A la pregunta de por qué se teme a los robots por si se rebelan contra el hombre, Nagai, muy zen, sostiene: "No es a los robots a quién debemos temer, si no los hombres que los crean. En Japón hay muchos robots pensados para hacer el bien, para construir la paz. Pero también hay quién los quiere como industria armamentística". Así pues, según el creador de Mazinger Z "por todo eso hay que prepararse por si existe un mundo en que haya personas malas que hagan robots malos".
Ciñéndose a la historia del famoso robot gigante, indica: "Por eso es clave que cuando Koji Kabuto (el piloto) recibe a Mazinger Z, él decide qué hacer. Le dicen piensa bien como lo utilizas. Lo importante es quien dirige el robot. El lector también debería pensar qué haría con el robot". Responsabilidad individual en tiempos de pasotismo.

"La ciencia ficción va más allá más rápido que el mundo" admite Nagai, pero agrega optimista: "Lo que los seres humanos nos imaginamos acostumbra a llegar. Quizás uno de los atractivos de Mazinger Z sea la certeza de saber que en el futuro un robot nos protegerá". En algunos momentos puede parecer que Nagai comentarios inocentes, pero le da todo el sentido a cada palabra, entre la metáfora y el haiku.
Que Koji Kabuto sea un niño no es una casualidad, "está hecho expresamente, quería que fuera así, porque cuando nos hacemos mayores, todos, nos estropeamos", sentencia Nagai. El dibujante japonés, acompañado en Barcelona por parte de su familia, manifiesta: "Hay que respetar la cultura propia, la historia, pero hay que construir una nueva cultura encima de la que tenemos. Hay que tener sueños, si no seríamos animalitos".


Si hay algo que define al hombre son sus búsquedas. El relato bíblico sobre el mito del paraíso nos da algunas pistas y nos muestra que el tema fundamental de esta narración es la naturaleza dinámica del ser humano. La serpiente, como representación del mal, y que en el campo de las interpretaciones es leída como un símbolo demoníaco, es en realidad el motor que despierta la conciencia, una conciencia que llevará a la pregunta y, por lo tanto, al cuestionamiento de los hechos. El pecado original, según el Génesis, es asociado a la desobediencia, al rompimiento de unas reglas establecidas por una fuerza superior. Al quebrantarse los principios fundacionales, se da inicio a una nueva visión del mundo. En el contexto del mito se asocia a la desnudez corporal. Sin embargo, en un acercamiento más racional del hecho, se puede leer como el despertar a la madurez, una madurez que inserta, además, la libertad, el reconocimiento real del espacio que se habita, las cualidades del individuo y, por supuesto, el libre albedrío.

Pero como el fracaso es siempre reiterativo, los hijos del anciano, siguiendo los nuevos principios propuestos por el Señor, iniciaron una incesante revolución procreativa que no se podría explicar claramente sin la mención del incesto. El virus, que no había podido ser destruido con fuego ni diluvio, se hizo extenso a las siguientes generaciones. El hombre se multiplicó, cruzó el límite de los continentes en unas horribles bateas flotantes y llegó a los rincones más apartados del planeta. El resultado de lo anterior está hoy a la vista: una superpoblación de siete mil millones de habitantes y una taza de hambre y pobreza que supera los mil doscientos millones de personas.

La historia del fracaso es, pues, el relato del hombre. Pero también, como decía Borges, la historia universal de la infamia. El mismo maestro argentino, en un intento por darle sentido a ese laberinto que es la naturaleza humana, creó un sinnúmero de personajes memorables que hoy hacen parte de ese abanico colorido del fracaso. ¿Quién no recuerda, por ejemplo, ese cuento excepcional que lleva por título La forma de la espada, y que nos narra aspectos de la vida de un personaje siniestro llamado John Vincent Moon, un traidor, fracasado y cobarde que se presenta ante el narrador como un héroe? O aquel otro, Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874), que cuenta la historia de este hombre que inspira el título del relato y que, en un acto que considera de justicia, decide blandir su espada en contra del ejército que le paga por asesinar y defender la causa de sus antiguos enemigos.

lunes, 13 de febrero de 2012

libros. Dan Brown.

¿Existe un secreto tan poderoso que, de salir a la luz, sea capaz de cambiar el mundo?
Washington. El experto en simbología Robert Langdon es convocado inesperadamente por Peter Solomon, masón, filántropo y su antiguo mentor, para dar una conferencia en el Capitolio. Pero el secuestro de Peter y el hallazgo de una mano tatuada con cinco enigmáticos símbolos cambian drásticamente el curso de los acontecimientos. Atrapado entre las exigencias de una mente perturbada y la investigación oficial, Langdon se ve inmerso en un mundo clandestino de secretos masónicos, historia oculta y escenarios nunca antes vistos, que parecen arrastrarlo hacia una sencilla pero inconcebible verdad.
Con la ayuda de Katherine Solomon, hermana de Peter y experta en ciencias noéticas, Robert Langdon tiene doce horas para salvar a su amigo y, al mismo tiempo, evitar que uno de los secretos mejor guardados de nuestra historia caiga en las manos equivocadas...
El código Da Vinci fue un fenómeno mundial que convirtió a Dan Brown en el maestro absoluto del thriller. En esta nueva obra, Robert Langdon regresa para retar a los lectores con una historia inteligente y de ritmo vertiginoso que ofrece sorpresas en cada página. El símbolo perdido es lo que los fans de Dan Brown estaban esperando: su novela más emocionante.
«Es imposible dejar de leer El símbolo perdido.» THE NEW YORK TIMES
«Que nadie piense que el nuevo triunfo de Brown no va a tener efectos duraderos [...]. Bravo por Brown.» JAVIER SIERRA
«Absolutamente sensacional.» DAILY NEWS
«La espera ha terminado... Sensacional y entretenido, como estar en una montaña rusa.» LOS ANGELES TIMES
«Los escritores de thriller envidiosos se desesperarán, los que dudaban y creían que no sería posible un nuevo éxito descubrirán que estaban equivocados, y los lectores lo disfrutarán. Dan Brown lo ha vuelto a conseguir.» PUBLISHERS WEEKLY
«Dan Brown nos devuelve el interés por un género que se había dado por muerto.» THE NEW YORK TIMES
«Robert Langdon sigue siendo un héroe excepcional.» ENTERTAINMENT WEEKLY
El acontecimiento literario de la última parte del año ha sido el lanzamiento de la nueva novela de Dan Brown. Amado por unos, odiados por otros, lo cierto es que Dan Brown apenas deja indiferente a nadie. Sus dos novelas más conocidas, “El código da Vinci” y “Ángeles y demonios” levantaron ampollas en muchos sectores, entre ellos el eclesiástico, por las ideas “innovadoras” que expresaron. Sea lo que sea, Dan Brown con su Código se ha convertido en uno de los escritores más leídos de todos los tiempos por lo que el lanzamiento de una nueva novela no puede dejar de ser noticia.
Dan Brown fue, no sé si el inventor, pero sí el descubridor a la generalidad de lectores de un nuevo género, el thriller pseudo-histórico, pseudo-religioso. Creó escuela y fueron muchos los que después de él intentaron imitarle, algunos con éxito, otros con poca gracia... Que el escribir best-sellers está muy mal visto en algunos ámbitos literarios, pero lo cierto es que no todo el mundo puede hacerlo.


A mí tanto el Código como sobre todo Ángeles y demonios me gustaron y mucho. La conspiración también me gustó, aunque menos. Sólo tengo pendiente de leer “La fortaleza digital”, que tengo en casa en una larguísima cola de espera. Compré “El símbolo perdido” el mismo día que salió, el 27 de octubre. Tenía claro que quería leerlo, que iba a ser uno de los libros más solicitados en la biblioteca por lo que tardaría en conseguirlo y, por otro lado, quería ser de las primeras en leerla. Aún no he leído ninguna opinión sobre él y eso es lo mejor -entiendo- cuando te acercas a un libro como éste, que supongo estará ya en la lista de los libros más vendidos. No me gusta acercarme un libro con falsas expectativas y, para ello, lo mejor es leerlo cuando aún no lo ha leído casi nadie.
Hace ya unos días que lo terminé: una semana y un día exactos me ha costado leerlo. No he dejado antes esta opinión porque lo terminé en vacaciones y, si bien llevé el portátil y escribí la opinión un par de días después de terminar la lectura, no he tenido internet hasta hoy, que aunque sigo de vacaciones, estoy en un hotel con internet wifi en las habitaciones
A continuación os contaré mis impresiones. Como adelanto y resumen os diré simplemente que e'''l libro me ha gustado pero que tampoco es la quintaesencia...'''
Dan Brown
¿Necesita Dan Brown presentación? Lo dudo, pues se ha convertido, con tan sólo cuatro novelas -o mejor dicho, con tan sólo una- en el escritor más polémico y más leído de los últimos tiempos.
Ha escrito cinco novelas:
.- La fortaleza digital.
.- La conspiración
.- Ángeles y demonios
.- El código da Vinci
.- El símbolo perdido.
En España, como sabéis, se publicó primero el cuarto, “El código da Vinci”. Su éxito fulgurante hizo que a continuación se publicasen sus novelas anteriores. Personalmente, y a falta de leer el primero, os diré que el que más me gustó fue Ángeles y demonios, aunque el Código también me gustó mucho.
Parece que es un delito decir que te gusta Dan Brown. Si es así: me confieso culpable. He disfrutado mucho con sus novelas y tienen los ingredientes que a mí me suelen gustar: ritmo trepidante, una buena historia de base y misterio. El escasísimo tiempo que tengo para leer hace que en la mayoría de los casos me decante por lecturas fáciles, normalmente best-sellers y novela negra. Y lo digo sin avergonzarme. Creo que con la de cosas que hago al cabo del día (básicamente, trabajar una jornada completa, ocuparme de llevar y buscar al peque al colegio y llevarle a las diferentes actividades, hacer la casa y la comida), que arañe unos pocos minutos al final del día para dedicarlos a mi principal vicio y hobbie -la lectura- es todo un mérito. No creo que se me pueda exigir que, a las diez de la noche, tras una jornada maratoniana, me ponga a leer poesía o filosofía. Entre otras cosas porque nunca me han gustado. Lo he dicho algunas veces y lo repito: yo leo por puro placer. No leo por aprender (eso ya lo hago todos los días en el trabajo) ni por desarrollar mis apitutdes mentales o cosas similares: leo porque me gusta y porque disfruto haciéndolo, ni más ni menos. Por eso a los libros que elijo lesexijo una sola cosas: que me entretengan, que no me aburran. Y Dan Brown para entretener es único. Su estilo literario puede que no sea el más depurado del mundo, eso es evidente, pero tiene buenas historias y normalmente las desarrolla bien: te atrapan desde el principio hasta el final.
Y, vale que no es aprender lo que busco cuando leo a Dan Brown, pero, curiosamente, al mismo tiempo que me entretengo a'''lgo he aprendido con sus novelas.''' Cuando leí el código y ángeles aprendí algo: que había toda una corriente, que venía de muy antiguo, que hablaba de la supuesta familiar de Jesús. Brown sugería que Jesús se casó con María Magdalena y tuvo hijos (cuya estirpe serían los merovingios). Eso va en contra de todo lo que nos ha enseñado la Iglesia Católica pero no en contra de la lógica. Jesús nació judío y murió con 33 años; no era viejo, evidentemente, pero sí tenía una edad lo suficientemente avanzada para hacer lo que los hombres judíos de hace dos mil años solían hacer: casarse. ¿Por qué no? Al fin y al cabo era un hombre normal. Cuando leí las novelas de Dan Brown investigué un poco en san google a ver si lo que Brown decía tenía alguna base en la que apoyarse Y, efectivamente, me encontré con una sorpresa: hay toda una corriente que viene desde antiguo que afirma lo que Brown afirmaba: que Jesús y María Magadlena tuvieron una hija, que ella y la niña huyeron tras la muerte de Jesús, que al final la estirpe de Jesús recaló en Francia, que pudo tener algo que ver con los reyes merovingios, franceses, que se consideraban de estirpe divina... En fin, no me voy a explayar en esto, no hay más que meterse en internet e investigar un poco. No digo que sea verdad, pero sí que puede serlo. Tiene tanta lógica como la versión oficial de la Iglesia. Pero Dan Brown tiene algo bueno, al menos para mí: me hizo interesarme, por unos minutos, por el tema e investigar un poco y plantearme las cosas. Por lo tanto, algo he aprendido: no algo histórico (o sí, quién sabe?) pero sí algo que desde antiguo se ha dicho o se ha considerado en ciertos sectores... Así que instructivo también es...
Y un mérito más tiene Dan Brown: hizo que gente que no leia jamás, leyese el Código. No sé a vosotros pero a mí eso me parece un mérito tremendo...
Argumento
En ésta la nueva aventura de Robert Landgon (personaje que ya apareció en el Código y Ángeles y demonios y que en el cine ha sido interpretado por Tom Hanks), debe ir a Washington. Su mentor y gran amigo Peter Solomon, uno de los hombres más poderosos e influyentes de la ciudad, masón de alto cargo, supuestamente le ha convocado para que de una conferencia en el Capitolio. Pero, cuando llega allí, se da cuenta de que no fue Peter quien le convocó sino un misterioso personaje que ha secuestrado a su amigo y que quiere usar los conocimientos en simbología de Robert para descubrir los antiguos secretos. A lo largo de los siglos, los masones han guardado la llave del conocimiento: una pirámide revela, a quien sepa descubrirlo, dónde están escondidos los grandes secretos de la antiguedad. Se supone que los antiguos tenían acceso a un conocimiento superior, que a lo largo de la historia, sólo ha podido ser conocido por las mentes más preclaras -como la de Newton- porque el poseer tal conocimiento da acceso a un gran poder.
Cuando llega al Capitolio, Robert se encuentra la mano cercenada de su amigo Peter y un ultimatum del secuestrador: tiene hasta el fin del día para descubrir dónde están enterrados los antiguos secretos; si no lo hace, su amigo morirá. En su titánica lucha contra el tiempo, le ayudará Katherine, la hermana de Peter, especialista en ciencia noética, que en su laboratorio secreto está realizando importantísimos descubrimientos...
Impresiones
Tenía muchas expectativas puestas en la nueva novela de Dan Brown porque, como ya os he dicho, tanto el Código como Ángeles y demonios me gustaron mucho. Siempre es peligroso poner el listón muy alto porque es muy fácil la decepción. La verdad es que Brown lo tenía difícil porque tras el fulgurante éxito de sus dos anteriores novelas, ponerse a escribir otra tiene que dar mucho yuyu, no creéis? Supongo que por eso ha tardado tanto en hacerlo...
Pues bien, l''' novela no me ha decepcionado pero tampoco me ha parecido ninguna maravilla.''' Está bien y me alegro de haberla leído, pero no es para echar cohetes. Le doy cuatro estrellas y no cinco.
Me ha gustado el argumento. Dan Brown gustará o no pero lo cierto es que sus novelas tienen argumento, tienen una b'''uena historia de base, original y diferente.'''
Como las anteriores, El símbolo perdido puede resultar instructiva. No estoy diciendo que lo que cuente esté o no bien basado en realidades; no tengo ni idea. Lo que digo es que puede servir de base para una posterior investigación. Si Ángeles y el código daban pie a investigar sobre los merovingios, la supuesta relación entre Jesús y María Magdalena,,, El símbolo perdido da pie a profundizar en la historia de los masones.
Si hay una sociedad llena de misterios, ésta es la de los masones. Mucho más que los templarios, cuya historia es más o menos conocida. Los masones siempre han estado asociados a secretos, ocultismo... y poder. Dan Brown pone a la masonería nada más y nada menos que en el nacimiento de Washington. Según él, los fundadores de América fueron masones y quisieron crear en el nuevo país una sociedad ideal, inspirada en la romana. Por ejemplo, y ésto parece ser histórico, la piedra angular del Capitolio fue colocada en un ritual masónico por George Washihgton en persona. De hecho, toda la ciudad fue concebida y diseñada por maestros masones que la llenaron de simbolismo, arquitectura y arte masónicos.


Seis años tardó Dan Brown en superar la presión del éxito que tuvo "El código Da Vinci" y volver a contarnos otra de sus historias, de título "El Símbolo perdido", que se publicó en el año 2009.

***ARGUMENTO***

En esta ocasión, el protagonista de la historia vuelve a ser Robert Landong, el profesor de simbología de la universidad de Harvard es requerido por su amigo y mentor Peter Solomon en el Capitolio de la ciudad de Washington. Para su sorpresa, cuando llega allí se encuentra con una mano que tiene un símbolo en la punta de cada uno de sus dedos, en total cinco dibujos diferentes. Cuando Robert se percata de que esa mano es la de su maestro, se da cuenta de que la noche apenas acaba de empezar para descifrar lo que esos símbolos ocultan, y así poder rescatar a Peter, que ha sido secuestrado, con el único fin de que el poder del Símbolo Perdido caiga en manos de la persona equivocada. Al ser Peter un hermano masón, toda la historia gira en torno a la francmasonería, aunque Robert contará también con la ayuda de Katherine Solomon, hermana de Peter y experta en la ciencia noética.
Bueno, como aficionada a las obras de Dan Brown, no podía dejar de leer su última aportación literaria. Si bien es cierto que la presión nunca juega en favor del que la posee, he de decir que no me decepciona este libro para nada, pero también hay que reconocer que no es El código Da Vinci.
Para mi leer a Brown es como estar hablando con un desconocido, Brown, que te cuenta una historia intrigante sobre un ya podríamos decir que es conocido, Robert Landong, y además siempre aprendes cosas nuevas e interesantes con estas historias. Digo esto, porque no he leído ni "La conspiración", ni "La fortaleza digital", obras en las que no aparece el personaje de Robert Landong.
Porque hablar de chaqueta de tweed y reloj de mickey mouse, de número uno en simbología y descifrado de enigmas, de Harvard y natación, solo puede referirse a él, a Robert. Personaje al que se le coge cariño y que nos acompañó en sus inicios en "Ángeles y Demonios", después en "El código Da Vinci" y en esta obra...
Es como que te alegras de tener nuevas sobre él, aunque sean tan espeluznantes con en "El símbolo perdido".

La trama del libro a mi me gusta mucho, he aprendido mucho acerca de los masones, y de la ciencia noética, en una historia que transcurre en apenas una noche, eso sí, también tiene sus flashbacks, porque si no, sería casi imposible contar tantas cosas, con tan buenas explicaciones, cosa que demuestra la documentación del autor sobre lo que habla. No en vano, en las primeras hojas del libro nos informan de que todas las organizaciones, rituales, monumentos y demás que se nombran son reales.
Para el que le interese, así por encima, de que va eso de la ciencia noética, más o menos, viene a ser aquella que estudia los grandes enigmas que ocupan la mente humana, ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Con cosas como por ejemplo, si el alma humana tiene peso, y si nos abandona una vez dejamos de respirar.

Otra cosa que me gusta de las obras de Brown, es que en cada una de ellas haces un viaje distinto, y conoces cosas de la ciudad donde transcurre, que son totalmente reales y que te acercan más a todo el escenario. Primero fue el Vaticano, después fue París, y sobre todo el Louvre, y ahora es Washington. Y yo no pude evitar ponerme a buscar imágenes en internet de los lugares que Brown describe
ahora es Washington. Y yo no pude evitar ponerme a buscar imágenes en internet de los lugares que Brown describe, incluso busqué y descubrí que era cierto lo de la catedral, con la gárgola de Darth Vader, cosa que me pareció super curiosa y yo desconocía.

Y el malo, no se que tiene, que todos los personajes "malos" que se inventa Brown, me ponen los pelos de punta de ver lo mal que están de la cabeza. En este caso, Mal'hak, un tío tatuado hasta la coronilla, que se ha cortado su propio miembro, y que hace rituales sangrientos, dios! si es que me acuerdo y seguro que esta noche no duermo...

En definitiva, yo nunca le pongo expectativas a un libro, porque no se cuando voy a poder leerlo y eso me inquieta, así que cuando me compré "El símbolo perdido", que fue más o menos un año después de su publicación, lo único que esperé de él fue conocer otra hazaña de Robert, que tío tan inteligente, y para nada esperé una segunda parte de nada.
Que parece que digo esto porque el libro es una patata, no! para nada, a mi me gustó mucho, me tuvo en vilo hasta que lo terminé, y como ya os he dicho aprendí y disfruté mucho con él, pero tengo que reconocerlo, yo no soy muy exigente en lo que al entretenimiento se refiere. No busco obras maestras, que si las encuentras mejor, pero no es plan, porque sino encontraría muchas decepciones, simplemente busco distracción, y con "El Símbolo perdido" de Dan Brown, la encontré.

Saludos y gracias por leerme.
Conclusión: La última de Dan Brown y Robert Landong
Un  texto  basado   en una  opnion  de:   Lady_Angel

Sinopsis

¿Existe un secreto tan poderoso que, de salir a la luz, sea capaz de cambiar el mundo?
Washington. El experto en simbología Robert Langdon es convocado inesperadamente por Peter Solomon, masón, filántropo y su antiguo mentor, para dar una conferencia en el Capitolio. Pero el secuestro de Peter y el hallazgo de una mano tatuada con cinco enigmáticos símbolos cambian drásticamente el curso de los acontecimientos. Atrapado entre las exigencias de una mente perturbada y la investigación oficial, Langdon se ve inmerso en un mundo clandestino de secretos masónicos, historia oculta y escenarios nunca antes vistos, que parecen arrastrarlo hacia una sencilla pero inconcebible verdad.

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CRIMENES EXQUISITOS

Sinopsis

El cuerpo de Lidia Naveria, una joven de la alta sociedad coruñesa, aparece flotando en el estanque de Eiris recreando la famosa Ofelia de Millais. ¿Qué relación tiene este crimen con el macabro asesinato acontecido meses antes en la Abadía de Whitby? La inspectora Valentina Negro, con ayuda del famoso criminólogo Javier Sanjuán, liderará una investigación que la llevará a colaborar con Scotland Yard, en una oscura trama a caballo entre A Coruña y Londres. Lo que nadie puede llegar a sospechar es que en la vertiginosa cuenta atrás para atrapar al asesino, deberán enfrentarse a las obsesiones más inconfesables de la sociedad actual.

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El inspector David Ossa se enfrenta a un caso difícil: un asesinato múltiple y posterior suicidio ocurrido en (Las Ramblas) el Barrio Gótico de Barcelona. Ossa pronto se da cuenta de que es un caso especial con connotaciones que escapan al sentido común y en el que nada es lo que parece. Su investigación le lleva a otro caso sin resolver, ocurrido en 1969, con las mismas características y aunque sus superiores le obligan a cerrar el caso y dudan de su cordura, él se niega y se adentra en un mundo oscuro y misterioso del que le va a resultar muy difícil escapar

martes, 31 de enero de 2012

ELLA, una poesia de Danilo Bravo

Una  poesia   de  Danilo  Bravo
Cuando ella se está acostando
luego de una larga noche,
Yo estoy levantandome para desayunar,
pensando en ella,
pensando en ella

Mientras ella sueña dormida,
Yo sueño despierto,
imaginandola junto a mi,
una y otra vez

Cada vez que ella recibe un nuevo correo electrónico
Yo estoy contando los días para volver a verla,
tocarla y sentirla,
palpar sus latidos con mi ser interior

De ves en cuando ella sale a andar en bicicleta,
no sé cuantos kilometros recorre
pero se que mientras mas se aleja
mas la extraño
Cada vez que ella recibe un nuevo correo electrónico
Yo estoy contando los días para volver a verla,
tocarla y sentirla,
palpar sus latidos con mi ser interior

De ves en cuando ella sale a andar en bicicleta,
no sé cuantos kilometros recorre
pero se que mientras mas se aleja
mas la extraño

Ella ama la naturaleza;
por eso, cada vez que veo una rosa;
la recojo y la llevo hasta sus manos,
sin espinas ni insectos

Tiene el cabello tan suave como la seda,
tan brillante como un vidrio recién pulído,
lo acaricio lentamente, no para tocarla,
si no para sentirla junto a miPor las noches ella desaparece de su hogar;
de la cotidianidad,
de la rutina,
pero nunca de mi mente

Aveces desespero,
soy impaciente,
egoísta,
por querer tenerla cada segundo cerca

Pero también se que la distancia,
la línea, la barrera que nos separa,
tiene una función fundamental

Enseñarme a valorarla cada vez mas,
Anhelar su presencia,
sus caricias y sus mañas,
sus sonrisas pero también sus lágrimas,
sus altos y por sobre todo sus caídas

Cuando el viento corre fuerte y frío
ella abre sus brazos para cubrirme,
para calentar mi cuerpo con un simple beso,
con una humilde caricia
Pasan las horas,
pasa la noche,
paso dormido y pensando,
meditando

Cuando despierto es cuando todo desaparece,
cuando todo vuelve al final,
para terminar en el inicio una vez mas,
La presentación y el final de la obra

Donde todos actúan pero pocos son los espectadores,
donde la escenografía es clave,
donde el vestuario es la experiencia
y las luces; las miradas

Cuando la obra termina
ella vuelve a su camerino,
vuelve a vestirse de finas telas
para volver a ser una simple mortal

Cuando la obra termina,
Cuando la obra termina,
Cuando la obra termina,
Cuando la obra termina.

miércoles, 18 de enero de 2012

GALERIA FOTOGRAFICA {{{ 3 }}} coleccion de abrazos

BONITOS     ABRAZOS   Y  DULCES MIRADAS
¡'¡¡¡¡¡  QUIZAS  !!!--  ¡¡¡ masculinas    Pero,   con  sentimientos





DEPORTIVAMENTE,  ¡¡¡  SI  !!!  el   cariño  se ,mide   asi  !!!   DEMOSTRANDOLO !!1

LA   FUERZA   DEL  CARIÑO,  UN  BUENA  MIRADA,  EL  ABRAZO   HACEN,,    MUCHO    MAS.   Y   DETERMINAN   UN  DESARROLLO  POSITIVO  DEL  SER  ¿ HUMANO '?