miércoles, 20 de febrero de 2013

Los mineros de Tormaleo golpean a Victorino

El   curioso  resultado y  consecuencia   de los  MAL  que  los  mandamases  de turno,  han   o   No   hecho,  ASCO   DA

                       Turno de mineros 

Mientras todos los focos informativos se centraban en la rueda de prensa convocada por la dirección de Hunosa para anunciar medidas legales contra empresas de Victorino Alonso por la desaparición de medio millón de toneladas de carbón, los mineros de Tomaleo, trabajadores de Coto Minero Cantábrico (CMC) , comenzaban una acción mucho más lesiva contra los intereses inmediatos del polémico empresario leonés.

En la madrugada del pasado lunes trabajadores de la mina a cielo abierto de Tormaleo, -amenazados por un ERE que dejaría sin trabajo a 169 de sus 229 trabajadores actuales- cortaron la carretera en la Campa de Tormaleo, impidiendo el paso al suministro de gasoil que alimenta a las máquinas que explotan la mina a cielo abierto de esta localidad de Ibias (Asturias) y no permitiendo la salida de carbón. Para hoy está convocada una huelga indefinida y se prevé que los mineros de Cerredo se unan a esta protesta contra Victorino Alonso a partir de medio día. Algo está cambiando cuando estos trabajadores no se dedican a escenificar contra un gobierno sino a estrangular efectivamente la producción de su empresario.
Ningún medio, a esta hora, se ha hecho eco de esta protesta. El futuro de la minería de carbón se juega hoy en las más altas instancias. Las cartas ya están casi todas boca arriba, el órdago del ministro Soria a la industria del carbón, que le costó una de las protestas mineras más multitudinarias que se recuerdan, tenía como objetivo final desbancar a uno de los jugadores más peligroso de la mesa, el empresario Victorino Alonso.  En la sombra, como ya se venía apuntando, la mismísima vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que fue Abogada del Estado en León en los inicios de su carrera y que conoce de primera mano los trapicheos del grupo empresarial que dirige Alonso.
Los mineros de Tormaleo no están dispuestos a ser una vez más moneda de cambio de un empresario al que se hoy se acusa de haber robado el fruto de su trabajo. La presunta malversación de 500.000 toneladas de carbón no son, a juicio del comité de empresa de  Tormaleo, una buena excusa para despedir al 70 por ciento  de su plantilla y no abonar las dos últimas nóminas sobre todo en un empresa que arroja beneficios. Ahora, tras haber devastado el paisaje de Tormaleo,  el de Cerredo, el de Villablino…, Alonso amenaza con irse dejando tirados a unos trabajadores que ya tienen su prestación de desempleo agotada tras varios años de parones laborales.
Los mineros de Tormaleo, en su protesta, barajan una cifra, “en 15 días que paremos las máquinas, se viene todo abajo” Y esto es literalmente. Si se paran  las bombas que achican agua o las máquinas que apuntalan los enormes corrimientos de tierra de esta explotación  a cielo abierto, los destrozos en dos semanas le iban a costar mucho dinero al empresario a pesar de los servicios mínimos pactados para el mantenimineto.Pero lo más delicado es el carbón que no sale; desde el grupo de Alonso ya se anunció que en un mes podrían producir (y devolver) la cantidad de carbón extraviada. Si Tormaleo y Cerredo paran indefinidamente, las cosas se podrían complicar aún más para Alonso.
Sobre los motivos del PP para acorralar a Victorino Alonso, de quien se dice, sin pruebas, que fue fundamental en la ascensión a la Moncloa de su paisano, Jose Luis Rodríguez Zapatero, estaría liquidar de un plumazo a un sector problemático y muy incentivado, y anular los chantajes de un empresario que consiguió hacerse con cerca de la mitad del combustible estratégico nacional. De paso, se pone evidencia a los sindicatos mayoritarios y al PSOE, que ante lo delicado de la situación sólo saben emitir viejas proclamas partidistas en defensa del sector. Está por ver si el cisma entre los mineros del suroccidente y los del centro de Asturias aflora en este nuevo conflicto o si se extiende la solidaridad hacia los últimos mineros en activo.
Victorino Alonso ya tiene en su contra a los ecologistas, a las compañías eléctricas y al Gobierno, sólo le quedan sus mineros y los está despidiendo.
Y  SOBRE.TODO   AQUI   MAS  DE  LO MISMO   QUE  NOS  DAN  KAKA   A CAMBIO   DE  IMPUESTOS, IMPUESTOS   POR   NADIE    QUE  HYA   SABIDO   O MOLESTADO  EN SABER   CUAL  ES  LA  PUÑETERA   REALIDAD   DE   NUESTRO  PAIS.

       Desahucios, el drama de la gran estafa


Si algún fenómeno ilustra con mayor claridad la naturaleza de la crisis que se vive en España es el de los desahucios de miles de familias que no han podido cumplir con los pagos de sus hipotecas. Lejos de ser un “problema social”, como recordó en su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados porla Hipotecas (PAH), el pasado 5 de febrero de 2013, los desahucios son parte de una estafa generalizada, la que han cometido los bancos contra la mayoría de la población. Y de esto va fundamentalmente esta crisis: del fraude que están cometiendo unos pocos, en su mayoría vinculados al poder financiero y a la gran patronal, contra la gente, ese 99% que se corea en las manifestaciones en decenas de ciudades de todo el país. 


La gestación de una estafa
Entre 1998 y 2007, cuando estalló la crisis financiera, en España cada año se negociaron más de 800.000 hipotecas. En solo 9 años fueron cerca de 8 millones. La construcción de viviendas fue desmesurada, y se llegaron a hacer más viviendas que en Francia, Alemania e Inglaterra juntas.Pero las familias no se hipotecaron porque quisieran, si no porque no tuvieron alternativa, tal como explicó Ada Colau ante la citada Comisión. Durante años las políticas públicas hicieron que la única vía para acceder a una vivienda fuera el sobreendeudamiento. Las viviendas de alquiler, cuyo mercado fue desregulado, eran caras, inestables y estaban en mal estado. Asimismo la política fiscal desgravaba la compra pero no el alquiler. Las autoridades públicas insistieron que no había una burbuja inmobiliaria – incluso cuando todos los indicadores eran más que evidentes [1] –, que la adquisición de una vivienda era la mejor inversión que uno podía hacer, y además había que hacerla rápido, antes de que su precio subiera. De este modo, la compra se convirtió prácticamente en la única vía para resolver esta necesidad vital, porque la vivienda en alquiler no era una alternativa real.
Muchas personas, siguiendo las recomendaciones de las distintas administraciones públicas, lo que hicieron fue comprarse una vivienda. Y para ello accedieron a los préstamos hipotecarios que ofrecían las entidades financieras en condiciones muy dudosas. Por una parte, recordó Colau ante los diputados, los créditos se ofrecieron mediante contratos que las mismas entidades financieras elaboraban sin posibilidad de cambio, incluían cláusulas abusivas y nunca se informó en dichos contratos que la hipoteca, en caso de impago, no quedaba saldada con la devolución de la casa, si no que la deuda podía perseguir al deudor de por vida, hasta su completa cancelación. Por otra parte, las tasaciones fueron hinchadas con precios sobrevalorados por empresas tasadoras impuestas por los mismos bancos. Además se concedieron préstamos a personas cuyos ingresos eran demasiado bajos y que claramente iban a estar en una situación de riesgo.
Cuando estalló la crisis
El resultado fue que entidades financieras, empresas inmobiliarias, constructoras y algunas administraciones públicas se lucraron enormemente con lo que constituyó un fraude hipotecario generalizado, tal como denunció la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en su Manifiesto de presentación.
Pero cuando la crisis estalló ninguno de estos actores asumió responsabilidad alguna que, contrariamente, se trasladó en su totalidad a quienes contrajeron las deudas. De este modo, mientras miles de viviendas están vacías, sin venderse o alquilarse, y se concentran cada vez más en manos de las entidades financieras, que se han quedado con los inmuebles de las constructoras y empresas inmobiliarias endeudadas y quebradas, a quienes sí se han perdonado sus deudas a cambio de los inmuebles, miles y miles de familias son sacadas de sus casas por no poder hacer frente a las hipotecas que asumieron. Según datos de la PAH actualmente están siendo desalojadas de sus casas más de 500 familias al día, lo que supone que desde que estalló la crisis en 2007 se hayan producido más de 400.000 desahucios. El mismo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial reconoció que las ejecuciones hipotecarias o desahucios habían aumentado más de un 134% durante el año 2012.  
El incremento de los desahucios ha provocado una situación de desamparo y empobrecimiento de una gran cantidad de personas. Según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE)  en 2012, el 12% de las personas sin hogar habríasufrido un desahucio. También se han incrementado dramáticamente el número de suicidios asociados a esta causa, aunque los datos estadísticos oficiales tienen serias limitaciones en este aspecto. En los últimos días, se han producido al menos cinco suicidios directamente asociados a desahucios. El pasado viernes 8 de febrero un hombre de 36 años, activista de Stop Desahucios, con esposa e hija, con una orden de desahucio por impago de alquiler se suicidaba en Córdoba; el lunes 11 lo hacía un hombre de 56 años en Basauri, País Vasco; el martes 12 una pareja de jubilados en Calvià, Mallorca, después de recibir el aviso de desalojo; y el miércoles 13, en Alicante, lo hacía un hombre de 55 años momentos antes de llegar la comisión encargada de su desahucio. Se trata de los casos más recientes, pero la lista es muchísimo mayor. En esta situación, resulta revelador que el periodista Antonio Maestre haya elaborado por medio de googlemaps unmapa de suicidios relacionados con los desahucios y las dificultades económicas provocadas por la crisis en España.
El conocimiento de las consecuencias directas de la política vigente en materia de vivienda y préstamos hipotecarios, hizo que Ada Colau acusara de criminal al secretario general de la Asociación Española de la Banca (AEB), Javier Rodríguez Pelliter, durante la comentada comparecencia. Momentos antes que ella interviniera el representante de la banca había ninguneado el problema de los desahucios, considerando que “la legislación española era estupenda”, en un acto más de la evidencia del poder del sistema financiero sobre los estados [2].
También desde fuera de España han arreciado las críticas y denuncias a esta política de vivienda e hipotecaria. La población inmigrante que llegó del extranjero para trabajar y  acabó contrayendo hipotecas para poder acceder a una vivienda, se encuentra ahora que, además de perder su vivienda por impago de la deuda contraída, y todo el dinero que invirtieron en ellas, tienen que seguir pagándola aunque retornen a sus lugares de origen y con la amenaza de embargo de sus ingresos por las entidades financieras en esos mismos países. Esta situación llevó el pasado 21 de enero de 2013 a Ramiro Rivadeneira, Defensor del Pueblo de Ecuador, a interponer una demanda contra España en el registro del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por la política de desahucios.
Lucha social y alternativas, el protagonismo de la sociedad civil
Frente a la inacción de los poderes públicos españoles, la sociedad civil ha tenido que organizarse para analizar y denunciar el problema, pero también para defender los derechos y necesidades de la gente ante los desahucios y, finalmente para proponer cambios en las políticas públicas. Buena parte del liderazgo público en la lucha social frente al problema de la vivienda ha estado a cargo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Constituida en febrero de 2009 en Barcelona, hoy tiene núcleos organizados en más de cien municipios de toda España.
Por medio de estas estructuras la gente se ha auto-organizado para defenderse y apoyar a sus vecinos ante los desahucios, e incluso se ha logrado involucrar a colectivos como los cerrajeros que se han comprometido en muchas ciudades a no participar en más desalojos. También se ha presionado a las entidades financieras o se ha acompañado a la gente en las negociaciones para lograr gran cantidad de daciones en pago (saldo de la deuda con la entrega del inmueble), condonaciones de deuda, o que algunas familias fueran realojadas en viviendas públicas. E incluso en algunos municipios han desarrollado cierta obra social, ofreciendo estructuras de protección y acompañamiento a las personas más desamparadas. Pero sobre todo, lo más importante es que organizándose la gente ha logrado darse esperanza. Rodrigo Fernández Miranda, investigador de Alba Sud, destacaba que en respuesta al “paulatino deterioro del vínculo entre ciudadanía e instituciones públicas y al aumento de la injusticia social, emerge una ciudadanía más activa que está ensayando una democracia participativa y real” [3].
En esta perspectiva cabe entender el trabajo desarrollado por la PAH con la presentación en el Congreso de los Diputados de 1.402.854 firmas a favor de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para cambiar la legislación hipotecaria en España. Entre las principales medidas propuestas incluyen la dación en pago con carácter retroactivo, moratoria universal para los desahucios y un alquiler de carácter social. El 12 de febrero de 2013 el Congreso de los Diputados ha tenido que aceptar, con el voto favorable de todos los grupos políticos pese a su rechazo hasta último momento del Partido Popular, que se debata esta ILP. La presión ciudadana fuera y dentro del Congreso es cada vez más fuerte y previsiblemente continuará en ascenso si no se aceptan las propuestas “de mínimos” planteados por la voz de la calle.
La lucha contra los desahucios es parte esencial de este relato sobre la crisis. Es parte de la lucha de los de abajo contra los de arriba, la necesaria respuesta social a una crisis que, en realidad, no es más que una gran estafa.


martes, 19 de febrero de 2013

LOS MENTIROSOS NO LLEGAN MUY LEJOS

EL  MUNDO    SIN   MENTIRAS    SERIA  OTRA   COSA   PERO   LAS  MENTIRAS  SON  MENTIRAS  POR  QUE  TAMBIEN  HAY  VERDADES    QUE  SE  PUEDEN  CONTAR   O  NO .   ESTO   ES  MENTIRA.  je je 

  • “Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad”.
  • "¡Cuán crédulos son los mentirosos! Creen siempre ser creídos."
Dirán que mientes dos veces
si dices la otra mitad.
  • "La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad".
  • "Yo sé muy pocas cosas, es verdad. Pero me han dormido con todos los cuentos... Y sé todos los cuentos."
  • "¿Porqué en la vida cotidiana, casi todo el mundo dice la verdad? -no, ciertamente porque un Dios haya prohibido mentir sino, en primer lugar porque decir la verdad resulta más cómodo, ya que la mentira requiere inventiva, disimulo y memoria (por lo cual dice Swift: quien cuenta una mentira nota raramente la carga que se echa encima: tiene, en efecto, para sostener una mentira, que inventar otras veinte.) En segundo lugar: porque en circunstancias sencillas resulta ventajoso decir directamente: yo quiero esto, yo he hecho esto, y cosas semejantes, esto es, porqué la vía de la coacción y la autoridad es más segura que la de la astucia?."

Refranes españoles

  • Antes se atrapa al mentiroso que al cojo.
  • Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
  • En la boca del embustero lo cierto se hace dudoso.
  • En la boca del mentiroso, lo cierto se hace más que dudoso.
  • La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
  • La mentira busca el rincón.
  • La mentira dura hasta que la verdad florece.
  • La mentira dura mientras la verdad no llega.
  • La mentira es animal de quinta vida.
  • La mentira nunca muere de vieja.
  • La mentira y la torta, debe ser gorda.
  • La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.

1. No es verdad que todos pensaban que la Tierra era plana en la época de Colón

Un absurdo invento de la historia es que, cuando Colón dijo que el mundo era redondo, todos los demás pensaban que era plano. Durante las discusiones en la corte de la reina Isabel nunca fue debatida la forma verdadera de la Tierra. Su tamaño sí lo fue. Los opositores de Colón decían que estaba subestimando sus dimensiones y que jamás podría navegar directamente por el Occidente de Europa y llegar al Oriente. Tenían razón. Excepto por el accidente de un continente desconocido intermedio. Colón habría regresado o se hubiera perdido en el Mar.


2. ¿Moctezuma se dejó vencer por Cortés por considerarlo el dios barbado que tomaría el poder en México?

Allá por el año 1520, una fuerza española de 600 hombres guiados por Hernán Cortés, que tenían caballos y armas de fuego, derrocaron un imperio de dos millones de hombres que no disponían de armamento moderno. Cortés desembarcó en México, consiguió aliados entre los enemigos de los aztecas y marchó sobre la ciudad de México, donde la leyenda local de “El Dios Blanco venido del otro lado del Mar” impresionó a Moctezuma. Después de hacer asesinar al emperador azteca, Cortés dominó este Imperio con su puñado de hombres.

3. Albert Einstein recibió el Premio Nóbel pero no por la Teoría de la Relatividad

Albert Einstein, a quien se le otorgó el Premio Nóbel de Física en 1921, no fue premiado por su famosa teoría de la relatividad, publicada 16 años antes, sino por su obra, menos conocida, sobre el efecto fotoeléctrico.

COMENTARIO A NIETZSCHE:  SOBRE VERDAD Y MENTIRA EN SENTIDO    EXTRAMORAL
(Se cita por la edición de Karl Schlechta en tres volúmenes. El texto corresponde al volumen tercero. El segundo número en las citas corresponde al número de línea de la página correspondiente, contando que la primera línea empieza en la primera palabra de cada página escrita por Nietzsche, dejando títulos y números romanos fuera. La traducción corresponde a la edición de Tecnos, aunque modificada en algunos casos).
1
¿Quién puede decir: "En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la «Historia Universal»: pero, a fin de cuentas, sólo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer"? (309,1-6) Evidentemente, no lo puede decir uno de aquellos animales inteligentes. Más aún, ¿cuándo se dijo esto? El texto lleva la fecha de 1873, pero esto -también evidentemente- es mentira, puesto que en 1873 el astro no se había helado, ni aquellos animales inteligentes habían perecido. Solo encuentro una alternativa a estas preguntas: su autor, que dicen que se llama Nietzsche, o bien no es uno de aquellos animales inteligentes, o bien su teoría del eterno retorno es cierta y por ello, como eterno retornado, sabe de lo que habla. Pero el eterno retorno es un eterno olvido, y por tanto, aunque haya vuelto un millón de veces a 1873, en todas ellas se ha olvidado de lo que va a ocurrir. Además: la primera vez que fue 1873 no podía haberlo dicho. Este texto, por tanto, o es de un ente no humano, o no es del primer 1873.
El hecho de que a continuación se diga "Alguien podría inventar una fábula semejante" (309,6-7) no es eximente, sino algo evidente, pues se nos ha mostrado al inicio. Sin embargo, si es tan evidente, ¿por qué se dice? Sin duda para indicarnos que nosotros, humanos, también podemos inventar una fábula semejante. Esto no quiere decir que las palabras del inicio sean forzosamente una fábula inventada por un humano.
2
¿Qué significan las comillas de "« Historia Universal »" ("» Weltgeschichte «")? Se observará además que el sentido de las comillas es distinto en el original que en la traducción. El que esto escribe no ha podido cotejar el manuscrito, y es posible que las convenciones tipográficas hayan prevalecido sobre lo escrito. Por eso, en principio dejaremos esta cuestión al lado. Las comillas no exigidas (como cuando se cita un texto) resaltan la palabra, llamándonos inmediatamente la atención. Es notable que carezcan de vocalización alguna: se pueden leer, pero no en voz alta;se pueden ver, pero no oir. Pasarían desapercibidas en una lectura pública del texto. Su función es indeterminada. Una regla habitual supone que lo entrecomillado es algo que no se ha de entender en sentido literal, pero nunca se dice en qué sentido ha de entenderse entonces. Una extensión de esta regla razona del modo siguiente: dado que lo entrecomillado indica que no se entiende en sentido literal, y que no se indica en qué sentido se entiende, es una señal de que el autor rechaza el significado habitual de lo entrecomillado, o de que rechaza incluso la posibilidad de que lo entrecomillado pueda tener cualquier significado aceptable. El hecho de que en la edición alemana las comillas tengan esta distribución "» «" parece indicar una voluntad de apretar la palabra, de estrujarla para hacerla desaparecer del discurso ordinario, para borrarla en público. Es ponerla en solfa.
Si Nietzsche (supongámosle el autor, por brevedad) escribe "« Historia Universal »" y no "Historia Universal" es porque, dado el eterno retorno, no hay una historia en el sentido habitual (lineal, judeocristiano). Tenemos, por tanto, un universo ("Weltall" 309,2) sin historia universal ("Weltgeschichte" 309,4). No puede haber, por tanto, ningún "centro [...] de este mundo" ("Zentrum dieser Welt" 309, 17), y tomar al intelecto por tal resulta "patético". El más mínimo conocimiento causa en los seres vivos el efecto de creer que tienen en sí el centro del mundo. Cada uno cree tenerlo en sí, y por eso cada uno es indiferente a todos los demás. No es extraño que el hombre, entregado mucho más que el resto de los animales a su intelecto para sobrevivir, sea también el más vanidoso. La misión del conocimiento (humano) es ocuparse de la vida (humana) en medio de la lucha por la existencia, y la vanidad o autoestima, en suma, el engaño, es su principal efecto. El intelecto, creando la ilusión de ser el centro del mundo, hace que el universo cobre un orden para el hombre, un orden ilusorio donde se puede vivir. La misión del intelecto no es buscar la verdad, sino hacer vivible la vida. Y quizá, quizá, hacer vivible la vida sea una verdad más alta que la pretendida verdad cuya búsqueda se atribuye al intelecto. (Así Unamuno en San Manuel Bueno, mártir). Quizá la búsqueda de la verdad que se atribuye al intelecto y que incluso este mismo se arroga no sea sino la última vuelta de tuerca de la vanidad; quizá no sea sino la más sutil estrategia del intelecto para mantener en el engaño y en la ilusión a los hombres. ¿Por qué se piensa en el texto que la verdad es incompatible con la vida? ¿Acaso la verdad no es la verdad, y Nietzsche lo sabe, aunque quiera cínicamente aparentar lo contrario? ¿O acaso todo el texto no es sino una sutil estratagema de la verdad misma que, cuestionándose en el hombre, busca que éste alcance mayor lucidez? Pues, en efecto, "¿qué sabe el hombre de sí mismo?" (310,26) Esta búsqueda de lucidez que Nietzsche encarna le lleva a soñar que sabe la verdad, le lleva a soñar que es ese ser capaz de iniciar este texto con aquella fábula que, en efecto, "alguien podría inventar". Un texto arriesgado, desmesurado, que se plantea a sí mismo su propia condición de posibilidad: "¿Sería capaz de percibirse a sí mismo, aunque sólo fuese por una vez, como si estuviese tendido en una vitrina iluminada?" (310,27-28) ¿Pero quién se hace esta pregunta, Nietzsche o el autor de las primeras líneas? Es imposible contestar en el seno del texto comentado, puesto que hacerlo equivaldría a liquidarlo. Tenemos, pues, el milagro de un texto que no se sabe si es humanamente posible. Ahora bien, entonces, ¿a quién está dirigido? (‘A nadie’, dijo Hamann -Al público, o a nadie [...] An das Publicum, oder Niemand, den Kundbaren, 1759- y luego Nietzsche mismo -Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie 1883-1884).
3
Por necesidades y aburrimiento se vive en sociedad, y por tanto con vistas a sacar beneficio. Para poder vivir en sociedad es necesario fijar los términos. Esta fijación ha de ser estable y compartida incluso por los miembros más díscolos. Si funciona, la sociedad se beneficia; de lo contrario sale perjudicada. En todo ello, que la fijación de los términos se haga con verdad o no, no importa. El intelecto es quien fija los términos, y para ello lo que busca es efectividad, no verdad. Lo que prima es el sentido práctico, no el sentido de la verdad. Y sin embargo, ¿es la verdad tan inútil, tan incompatible con la convivencia? Lo que a Nietzsche le preocupa en primer lugar no es esta pregunta, sino el hecho de que, sea cual sea la respuesta, es una pregunta secundaria. Lo que prima es la fijación de los términos. Sólo después se podrá hablar de verdad, lógicamente. Hasta que no haya un lenguaje constituido -hecho social por excelencia- no se podrá ni hablar de verdad. El problema es que, cuando se puede hablar de verdad, ya es demasiado tarde: los términos han sido fijados, y nadie estaría dispuesto a cambiarlos, arruinando la convivencia social y el lenguaje. Alguien podría contestar que las sociedades siempre están en conflicto, que nunca están fijados los términos tan perfectamente que no se puedan cambiar, y que de hecho se transforman con el tiempo. No es una respuesta para lo que aquí se plantea. No lo es, porque lo que el sentido de verdad de Nietzsche, su lucidez personal, parece cuestionar es el mismo hecho de la fijación de términos. Es esa primera valla que alguien levanta sobre la tierra, en el discurso de Rousseau, para delimitar su propiedad. Es el hecho mismo de que haya términos. Las palabras son términos. Transferencia arbitraria de nuestros estímulos nerviosos en sonidos, e igualación social de esos sonidos eliminando las diferencias. En la primera etapa, no hay nada lógico; en la segunda, la lógica del beneficio; en ninguno de los dos casos la verdad.
El impulso que el hombre siente hacia la verdad es el último estadio del proceso social: los términos han sido fijados y son creídos hasta el punto de olvidar su origen arbitrario (en un proceso emparentado con la alienación hegelianomarxista), de modo que el impulso que sentimos hacia la verdad no es sino expresión de la voluntad férrea por mantener las fijaciones sociales. Impulso que, por constituir una defensa de la sociedad y del individuo en cuanto miembro de ella, adquiere inevitablemente un tinte moral, pues defiende nuestra morada. No hay verdadero impulso hacia la verdad, podríamos decir, pero Nietzsche dice: más bien, todo impulso hacia la verdad no es sino esto que se acaba de explicar. Fuera de ello, no hay ningún otro impulso hacia la verdad. Es evidente que, fuera del impulso hacia la verdad, está la verdad misma, pues de lo contrario este texto no sería posible. Si se puede analizar, como hace Nietzsche, el impulso de verdad, es porque se ha podido salir de él, ya que de lo contrario no podría ser cuestionado: se asumiría con la misma naturalidad con la que se asume que respiramos.
Si la única verdad está en impulsar la vida (como en San Manuel Bueno, mártir), no tiene sentido plantear la convivencia social como un pacto para mentir, del tipo "yo sé que esto no es rojo exactamente, pero mejor decir todos que sí y vivir en sociedad". Sin embargo, así es como Nietzsche lo plantea, como si toda fijación de términos fuese intrínsecamente mentirosa, y por tanto también la vida social. De modo que en él late un espíritu de verdad que se alza sobre sus propios planteamientos. No reflexiona sobre esto Nietzsche, no puede reflexionar sobre ello, sino que elabora enseguida la contraposición: frente al uso pragmático, social y mentiroso del intelecto, tenemos el arte, que es libre y está lleno de una positividad que le falta a su oponente. El arte como alternativa se fundamenta en que la relación estética entre el estímulo nervioso y su transferencia mental (imágenes, sonidos, etc.) aparece como la única válida. Dado que entre un polo y otro no hay lógica, no podemos esperar nada del conocimiento, que los relaciona inventándose leyes arbitrarias. La única relación que hace justicia a ese trasvase de un polo a otro es la relación estética. Pero ¡cuidado!: sería un error pretender que a través del arte alcanzaremos un conocimiento negado al intelecto. Sería no haber entendido nada. No hay conocimiento, ni puede haberlo, pues partimos de que la traducción mental de los estímulos nerviosos carece de toda lógica. Si aceptamos esto, comprenderemos entonces que el intelecto sea una facultad imposible de ejercer justificadamente, esto es, haciendo justicia a esa relación polar. Comprenderemos que, dado que existe, su función es muy distinta de la de hacer justicia a la verdad y, en efecto, su función -nos lo advierte Nietzsche desde el principio- es hacer posible la sociedad.
La conclusión práctica se nos presenta ya a la vista: sólo una conciencia progresivamente lúcida de la impostura que es vivir en sociedad (y hablar) nos permitirá crear una sociedad más libre, más suelta, menos sociedad en el sentido tradicional y fuerte de la palabra, si se quiere. Saber que vivimos en medio de la mentira nos ofrece la única posibilidad de estar en sociedad y a la vez de cambiarla. Esta labor de lucidez es el papel de la filosofía, pero sólo el arte ofrece una salida factible, pues el arte está incrustado en la palabra ‘crear’ que hemos subrayado más arriba. El hombre ha de aprender a deshabituarse, a traducir cada vez más libremente sus impulsos nerviosos.
¿Cómo es posible plantearse esto desde el lenguaje, si es lo primero que se rechaza?
Concepción errónea de la palabra, empezando por impulso nervioso, otra metáfora.


Quién cree todavía que el hombre es centro del universo o una especie de padre adoptivo que por estudiarlo pasa a ser de su propiedad? Ése que lo cree, reflexione en el pensamiento humano y su mundo.

Comenzando por el término ser humano. El ser humano no existe, es un concepto, una especie de molde irreal en el que (y a pesar de ello) hemos decidido montar nuestro mundo. ¿No es absurdo poner como piedra angular algo que no es? Parménides decía: "no se piensa lo que no es", Pues bien, la lección es que no sólo pensamos lo que no es sino que hacemos que sea, ¿Magia? O es que somos una especie de embusteros y falaces seres que no pudimos hacer otra cosa.

Supongamos a un hombre investigador que visita el Amazonas, por desafortunados incidentes, termina solo frente a los aborígenes de esa gran selva. No hablan su lengua, no visten, no miran y no hacen nada igual a él, el mundo aborigen es otro, los de las civilizaciones lo llamaríamos mundo del salvajismo o de la locura.
Estos seres que viven y han nacido dentro de la selva, ignoran cualquier concepto o acuerdo preestablecido por nosotros, lo que es bueno o malo, permitido y prohibido, verdad o falsedad. ¿Por qué? Pues porque el lenguaje no se obtiene, no se porta de manera natural, no viene envuelto dentro del estuche del nacimiento que incluye al cordón umbilical; el lenguaje se aprende después de nacido, con tal fidelidad, que el paso del tiempo borra el recuerdo de ese aprendizaje y fabrica el timo más grande del hombre.

Imaginemos que los aborígenes, por más extraño que les parezca el investigador, no lo agreden y éste se limita a observar la fascinación y extrañeza de esta ‘gente’. Mientras eso ocurre, se ve llegar a un nuevo grupo de nativos que traen a un hombre –presumiblemente muerto- a rastras, a quien, después de despojarle de sus ropas, le arrancan piel y cuero cabelludo, sacan los ojos para dejar las cuencas libres, cortan la lengua, mutilan las piernas en tres partes y los brazos en dos: brazo y antebrazo. Mutilan las manos tajando con exactitud insospechada cada una de las partes superiores de las falanges (no les gusta mezclar uñas con trozos de carne). Al despejar de extremidades el tronco de aquel hombre, deciden abrirlo por el medio para poder extraer su corazón, vísceras, hígado y costillas sin olvidar extraer la médula espinal. Finalmente guisan las diferentes partes de nuestro desafortunado y comienzan a comer. El investigador, aterrorizado, rechaza aquello calificándolo de canibalismo ¡se le puede hacer eso a un pollo no a un hombre! Pero ¿qué pasaría si el investigador pasa el tiempo suficiente al lado de esos vivientes? El tiempo suficiente para olvidarse de la realidad a la que pertenecía, en la que se podía destajar y comer reses y cerdos pero de ninguna manera hombres, ¿qué pasaría si el investigador, completamente en las manos de la naturaleza y con el instinto de supervivencia libre de ataduras y a flor de piel, decidiera comerse a otro como él? No pasaría nada, porque donde está no pasa nada, ¡Ay de él si estuviera de donde viene! Sería un loco y no solo eso, un loco peligroso.
¿No es todo cuestión de perspectiva?
De esa naturaleza bruta - no la de afuera, la interna- es de la que nos protegemos con nuestro lenguaje y pensamiento comunes.

Por otro lado tengamos por un momento la idea de que cada uno de los nacidos genera por sí mismo su propio pensamiento, es decir su propia realidad ficticia; también lo nombraríamos como una especie de loco, un desequilibrado mental que vive en su realidad, que por ser única, no hay acceso para nadie más. Se trata de un loco que no logra convivir con otros locos porque ninguno de ellos comparte una realidad - o ilusión de ella – común. Cada uno se inventó sus propias reglas, sus propias designaciones, su propia verdad y mentira, su propio mundo de lo permitido y lo prohibido, en concreto, no hay un sistema general de convencionalismos arbitrarios que conecte a todos esos locos al menos para hacerlos sentir acompañados – conjeturando que supieran lo que es la soledad -.

Ahora brinquemos a la idea de que esos locos (que además coexisten en un mismo lugar, pensemos en un patio), logran establecer una base, un consenso en el que todos han acordado aceptar a x realidad ficticia como la real, con la peculiaridad de que les pasa totalmente desapercibida, digamos que se trata de un letargo azaroso en el que el mucho repetir provoca en ellos la convicción de lo único y verdadero. Desde ese momento cada loco pierde su autenticidad, se olvida que la tuvo y con su nueva venda en los ojos, percibe lo aprobado por todos bajo un mismo color, el que derrama inercia corderil.
Bajo esta esfera de un solo color hay otras esferas como la de las matemáticas. Nada más juguetón y absolutista, 1 + 1 = 2 Así es y así se queda, ¡Qué, si hubiera sido 3! Lo mismo que la esfera de las religiones: esto es verdadero y esto no, esto prohibido y aquello permitido ¡Quién dijo! La política no es la excepción; teatro de timadores con capacidad para inventarse un bombardeo que distraiga al mundo de su persona. La sociedad y su industrialización. El automóvil de vapor no se desarrolla, en su lugar va el de combustión y décadas después sufrimos que la capa superior de ozono se perfora. El punto es ¿Quién dice: qué es o qué tiene a la verdad? ¿Quién dice que tiene la verdad? ¡Quién dice que dice la verdad! Los locos del patio saben y creen como caído del cielo que 1+1 es igual a 2 pero eso no quita que el loco japonés pueda ver al 1 de piel amarilla, ojos rasgados y con olor a pescado. Eso no evita que el loco del Caribe crea que el 1 es un moreno lleno de arena de mar. Al final todos creemos entender un mismo lenguaje que no es posible porque nadie vive la realidad del otro en sus zapatos. El control que "el hombre" cree tener con su ciencia o sus matemáticas es una pantomima, una farsa que se ha creído como si fuera verdad, nos pintamos la existencia de ilucorio sin saber que es el ilucorio lo que usamos y creemos como auténtico. Pobre animalito desprotegido, como no pudo con el mundo real se tuvo que inventar el suyo.


La ciencia no es la única que pinta con ilucorio, el arte también lo hace, la diferencia es que en el arte uno entiende ese color como ilusión, en el caso de la ciencia y el concepto no se es consciente de esa distinción.
El arte es una nueva esfera ficticia con la que nos cobijamos de la brutalidad de la naturaleza y de la cuadratura del concepto, sin embargo lleva la potencialidad de descubrir esa farsa del mundo que vivimos como legítima. ¿Cómo lo hace? Toma su ejemplo de las vacunas, nos protege justo con aquello de lo que se supone debemos librarnos, esto es, muestra algo todavía más ficticio - o que al menos sabemos que lo es- algo inverosímil, falso, onírico, metafórico. La diferencia entre el arte y los conceptos es que en los segundos el hombre cree realmente en ellos como verdades absolutas, verdades reales; en el caso del arte se sabe que es una realidad creada a partir o contra la realidad enseñada e impuesta. En este sentido el arte es transgresión de reglas y deconstrucción de mundos, creación de uno sobre la destrucción del otro. Si está sobre, entonces asume una nueva visión: la del desaprendizaje.
Esta confrontación se presenta dentro de la esfera más personal e íntima, como si el arte fuera el único comprensivo de lo que ronda dentro del sujeto. ¡Ay de él! si descubre su realidad de ilusión, puede que encuentre el vacío, sea el no-sentido de lo que le rodea o sea el no-sentido de sí mismo, y sin embargo poder refugiarse en lo que más prefiere (el arte tal vez) para quedar de nueva cuenta bajo los brazos de la inconsciencia y del sueño. Pero si no es así y ese hombre no olvida que alguna vez pudo ver a través de una nueva rendija que escapaba al mundo de los hombres, entonces encara la posibilidad de convertirse en un pensador, un filósofo que a base de entregarse a la reflexión y el cuestionamiento pierda la tranquilidad de la certidumbre con la que gozaba antes de enredarse en semejante telaraña. Bajo esta perspectiva, el ignorante vive infinitamente más feliz que el filósofo o cualquiera que polemice sobre las paredes puestas desde su primer recuerdo. El filósofo no sufrirá por creerse en una realidad distinta a la que ha conocido desde su nacimiento, eso sólo sería una especie de enfrentamiento emocional al que a la larga terminaría adaptándose, el conflicto importante con cualquiera que llegue a este punto no es sólo saber que la realidad no es absoluta, como la creía, sino también sentir cómo la duda epidémica cunde aquella realidad ilucoria y todo lo que potencialmente esté en posibilidad de entenderse como verdadero, absoluto, y permanente, llámese pensamiento, ser, emoción, reacción. El problema no son los absolutos, que paseen por donde les plazca si así les apetece, el conflicto es con el hombre que necesita de una base en la cual pararse para al menos fingir que se mantiene de pie y no tambaléandose, de ahí la razón de ser de sus conceptos, doctrinas, creencias, religiones - y para los ateos -, su ciencia. Al final todos ellos crean nuestro convencimiento de no ser tan vulnerables ni estar a la deriva, aunque de sobra sepamos que nuestro río corre sin rumbo.


sábado, 16 de febrero de 2013

¡¡¡ COMPORTATE !!!



                     SIN   EDUCACION   NO  HAY   NADA   QUE  HACER
LA    BUENA   EDUCACION   PARA  UNA  BUENA   CONVIVENCIA  NOS HARA  MAS  LIBRES   Y  MAS  HUMANOS,  MAS   SOCIALES,  MAS   VALOSOS.
La persona humana en general, creo que muestra varias facetas en su forma de comportarse según el momento, con quién, y su propia conveniencia por lo que podemos decir que en esta vida de falsedades, el comportamiento y forma de ser personal puede ser ficticio o real, según sea la manera de proceder para con los demás.

En psicología y biología, el comportamiento es la manera de proceder que tienen las personas u organismos, en relación con suentorno o mundo de estímulos. El comportamiento puede ser consciente o inconscientevoluntario o involuntario, público o privado, según las circunstancias que lo afecten. La ciencia que estudia la conducta y el comportamiento animal es la etología y la ciencia que estudia la conducta desde el punto de vista de la evolución es la ecología del comportamiento.

Dentro de esta definición, en nuestro quehacer y trato diario con nuestros semejantes, nos encontramos con personas que tienen diferentes formas de comportamiento, y diferentes ideas según le convenga en cada momento. Por ejemplo, una persona en ocasiones, puede comportarse superficialmente con corrección, educada, respetuosa, atenta y solidaria cuando en realidad, en su entorno particular e interiormente es todo lo contrario, es decir, maleducada, irrespetuosa, despectiva, insolidaria, cínica e hipócrita, entonces nos encontramos con una persona que unas veces se porta de una forma, y en otro momento según su propia conveniencia se comporta de forma diferente, siempre pensando en el qué dirán, y en quedar bién a los ojos de los demás.

El comportamiento de las especies es estudiado por la etología que forma parte tanto de la biología como de la psicología experimental. En psicología, el término sólo se aplica respecto de animales con un sistema cognitivo suficientemente complejo.
En ciencias sociales el comportamiento incluye además de aspectos psicológicos, aspectos genéticosculturalessociológicoseconómicos.
En el habla común, no en el discurso científico, el término "comportamiento" tiene una connotación definitoria. A una persona, incluso a un grupo social, como suma de personas, se les define y clasifica por sus comportamientos, quizás más que por sus ideas, y esto ya sirve para fijar las expectativas al respecto.


Existen también personas, que por su propio interés y beneficio personal, se comportan de una forma egoísta, no importándole el perjuicio que pueda causarle a los demás, sino sólo buscando su beneficio propio, aunque su honradez o generosidad quede en entredicho, pero consiguiendo su finalidad que es la de quedar por encima de los demás, cueste lo que cueste y perjudique a quién perjudique. Es por eso , que en las personas humanas hay varias en una, y cada una de esas personas la utiliza según le convenga, y ahí entra la verdadera esencia del ser humano, ser honrado y sincero consigo mismo y mostrarse sin tapujos, como una sola persona, con sinceridad, con franqueza, y con sus virtudes y defectos, mostrándose en realidad tal como es, sin duplicidad, sin hacer alabanzas de sus virtudes y sin esconder sus defectos, simplemente siendo una sola persona con su propia y única realidad, ya sea buena o mala, le guste o no, demostrando de esa forma que es una persona y no un imitador de su propia personalidad.
Técnicamente, en psicología, el comportamiento se define de dos maneras:
  1. Todo lo que un organismo hace frente al medio.
  2. Cualquier interacción entre un organismo y su ambiente.
El comportamiento en un ser humano individual (y otros organismos e incluso mecanismos) se engloba dentro de un rango, siendo algunos comportamientos comunes, algunos inusuales.
Técnicamente, en psicología, el comportamiento se define de dos maneras:

  1. Todo lo que un organismo hace frente al medio.
  2. Cualquier interacción entre un organismo y su ambiente.
El comportamiento en un ser humano individual (y otros organismos e incluso mecanismos) se engloba dentro de un rango, siendo algunos comportamientos comunes, algunos inusuales.
La conducta de un espécimen biológico que está formada por patrones de comportamiento estables, mediados por la evolución, resguardada y perpetuada por la genética. Esta conducta se manifiesta a través de sus cualidades adaptativas, dentro de un contexto o una comunidad. Es un indicador observable, físico de los procesos internos del individuo.
La aceptación social de un comportamiento es evaluada por las normas sociales y regulada por varios medios de control social. El comportamiento de la gente es estudiado por varias disciplinas, incluyendo la psicología, la sociología y la antropología en el caso del comportamiento humano, y la Etología ampliando su estudio a todo el Reino Animal.

Dentro de la mayoría de los grupos de animales, hay diversas especies cuyos sujetos cuyo único objetivo es juntarse o conseguirse parejas con la finalidad de reproducirse, mientras que otros forman agrupaciones relativamente estables. Estas congregaciones suelen ser meramente uniones temporales para conseguir algún propósito en general o agrupaciones permanentes dentro de las cuales se desarrolla todas las actividades, como desplazarse, buscar alimento, reproducirse, entre otras cosas. Las especies gregarias son aquellas en la que los individuos forman agrupaciones inconsistentes dentro de las cuales existe la posibilidad de permanecer o no dependiendo de sus intereses, los cuales a su vez dependen estrictamente de la relación entre costos y beneficios que involucra estar en el grupo. En las especies sociales los individuos se relacionan entre ellos de una forma más precisa y continua, y con frecuencia los grupos están constituidos sobre todo por relativos.

Edward Wilson publicó su famoso libro Socio biología, en el que defendía la necesidad de aplicar los métodos biológicos al estudio de los comportamientos sociales en todas las especies, incluida la nuestra (Wilson, 1975). Este escrito despertó una gran controversia principalmente por el último capítulo el cual iba dedicado a la especie humana, el autor fue criticado debido a que su capítulo suponía haber promovido una ideología que defendía el racismo, el machismo, las diferencias sociales, el genocidio, la violación, etc. Tras tres décadas de enfrentamiento, la historia ha dictado sentencia: la socio biología ha triunfado. Los socio biólogos han avanzado a pasos agigantados no sólo en la explicación de los comportamientos sociales de muchas especies, sino también descubriendo gran variedad de estrategias y conductas que implican la actuación conjunta de individuos organizados en grupos los cuales no se sospechaba que pudieran existir. Un claro ejemplo se encuentra dentro del comportamiento de los microorganismos debido a que se manifiesta de forma compleja, ya que no solo incluye la cooperación entre individuos, sino también complejas redes de comunicación entre ellos a la hora de realizar actividades como búsqueda de alimento, reproducción

                    CONDUCTAS HUMANAS 
  Probablemente una de las principales características por las cuales el ser humano suele ser caracterizado de tal forma que se puede indicar las actitudes y/o posibles futuros comportamientos dentro de la sociedad son las conductas. 
 
 Habitualmente la mayoría de las personas suele tener determinadas actitudes hacia determinados casos y reaccionar en el momento en que se presenta de forma tal que en ocasiones no se notan los comportamientos internos, pero, ¿qué es una conducta? 
 
 Existen diversas asimilaciones a lo que hoy conocemos como conducta sin embargo, solemos decir que conducta es el comportamiento normal de una persona que adquiere determinadas actitudes en cada paso de la vida junto con sus caracteres, asi como con las experiencias que habitualmente se van adquiriendo con la experiencia, es de sumo cuidado en el momento de tomar alguna determinación para que de esta manera no se confunda con la personalidad, la cual contiene otro significado. 

                        COMENTARIOS    EN  LA  RED

Libertad, yo sé que la persona humana es imprevisible, y que es difícil reconocer errores, pero quiero dejar mi opinión y si con ello aliento a alguien a pensar un poco en el tema , empezando por mí, me daré por satisfecho. Un saludo.

 es difícil y complejo. 
Pero también lo estoy contigo en que todos deberíamos reflexionar sobre nuestros propios comportamientos para intentar ser coherentes consigo mismo. Algo que es, sin embargo, muy complicado lo que no significa que no se intente
lo que intento es dar una opinión que creo que se da en la persona humana muy frecuentemente, entonces lo que debemos hacer es intentar ser más auténticos, con nuestros defectos y virtudes sin disimular nuestras intenciones, y así seremos más sinceros y verdaderos. 
Personalmente, no soy capaz de "doblarme", duplicarme o dejar de decir lo que pienso, asunto que me trae algún que otro disgusto. He intentado aprender a ser un poco menos transparente pero no hay manera... al final he decidido que, quien me quiera me tendrá que querer tal como soy... imperfecta. 
una persona que no se comporta como es en realidad, lo único que consigue es el desprecio de los demás, en cambio, comportándose como es realmente con sus virtudes y defectos, puede conseguir el respeto de los demás y su propia libertad de acción.
               
               GENERALIDADES     SOCIALES
El protocolo es principalmente orden y respeto por la jerarquía. Los hombres de negocios mantienen contactos cada vez más frecuentes: conferencias políticas o técnicas entre representantes de distintas instituciones, convenciones empresarias, congresos internacionales de asociaciones múltiples, simposios, etc. Todas estas reuniones deben ser regidas por un código, que regule y facilite la interrelación, este código es el protocolo
La cortesía es fundamental en nuestras vidas, pero cuando llegamos al área laboral se hará absolutamente indispensable. Existen ciertas diferencias entre el comportamiento social y el que se utilizará en el trabajo. Esto no quiere decir que el trato hacia los subordinados sea menos cortés, sino que es diferente. En pocas palabras, la cortesía se colocará en el tono de la voz, en las actitudes hacia quienes nos rodean, más que en las fórmulas clásicas.
No olvidemos que es necesario pedir o decir: “Permiso” para entrar o retirarnos de algún lugar o de alguna reunión.

Podemos estar bien calificados o tener un currículum que avale nuestra experiencia laboral, pero si no tenemos buenas relaciones en el trabajo, no servirá de mucho.
Pasamos la mayor parte del día en el trabajo, por lo que la etiqueta en el trabajo puede limar muchas asperezas y es imprescindible si quiere crear y mantener un grato ambiente laboral y una imagen positiva frente a sus superiores, sus clientes o colegas.
Se debe establecer una serie de protocolos de actuación en lo que a las relaciones se refiere para tratar de no invadir el ámbito privado de ninguna persona de la empresa.
Se deben presentar los nuevos empleados al resto de la plantilla, así como se debe despedir uno de los compañeros de trabajo cuando nos vamos de la empresa.
Se deben evitar todo tipo de críticas con respecto a otros compañeros, su trabajo o cualquier otro aspecto que pueda causar malestar en la oficina. Las únicas críticas admisibles en una oficina son las constructivas. 
No debe atribuirse méritos por trabajos o proyectos de los que no ha sido parte, o aún habiendo sido parte no son suyos en su totalidad. Incluso siendo propios, siempre se deben compartir con el resto de los compañeros remarcando así la importancia de los mismos en la consecución de estos logros. Esto genera un ambiente laboral cordial y muy agradable.
La base fundamental de la convivencia, no solo en al ámbito laboral, sino en cualquier otro ámbito de nuestra vida, es la educación. No consiste solo en saludar, dar los buenos días, etc, sino que ser educado debe ser una costumbre, que de forma sutil conviva con nosotros a todas las horas del día, al igual que el respeto. Si respetamos a los demás, los demás nos respetan a nosotros.

La etiqueta social y la de negocios, son similares, pero tienen un propósito distinto: mientras la etiqueta social está basada en el concepto de “las damas primero”; la etiqueta de negocios se basa en la jerarquía y el poder. Sin embargo la regla de oro sigue siendo “siempre tratar a los demás de la forma que a usted le gusta ser tratado”.
La estructura social es el patrón de relaciones, posiciones y número de personas que conforman la organización social de una población, ya sea un grupo pequeño o toda una sociedad. Las relaciones se dan siempre que las personas se implican en patrones de interacción continuada relativamente estables. Las posiciones (estatus social) consisten en lugares reconocidos en la red de relaciones sociales que llevan aparejadas expectativas de comportamiento, llamadas roles. Normas y reglas son impuestas para garantizar que se viva a la altura de las expectativas del rol social, y se imponen sanciones positivas y negativas para asegurar que se cumplan. Las normas y reglas son la expresión observable de los valores de un sistema social particular. Los roles, normas y valores deben integrarse en un sistema para que éste sea completamente funcional.

A la hora de hablar de conducta y del ser humano es muy frecuente que dentro de lo que es la inteligencia emocional se establezcan tres diferentes tipos del término que nos ocupa. Así, por ejemplo, en primer lugar se habla de lo que se da en llamar conducta agresiva que es la que tienen aquellas personas que se caracterizan por tratar de satisfacer sus necesidades, que disfrutan del sentimiento de poder, que les gusta tener la razón, que tienen la capacidad de humillar a los demás y que suelen ser enérgicas.

Podría decirse que la conducta es entendida a partir de los comportamientos de un sujeto que pueden observarse. En su conformación entran en juego las actividades del cuerpo (como hablar o caminar) y de la mente (pensar), en especial aquellas que se desarrollan para interactuar con otras personas.
Si la persona respeta aquellas reglas que, en el marco de una comunidad, se consideran como aceptables o valiosas, se dirá que tiene una conducta formal.
Muchas son las películas que han abordado el tema de la conducta. Este sería el caso, por ejemplo, de Conducta criminal (2008) que gira entorno a la figura de una bibliotecaria que, tras la muerte de un escritor, decide publicar el último texto de él con su nombre.